La salida a las 07.00 h. del domingo y se parará para desayunar
Esta ruta comienza en la localidad de Cañamero, conocida en toda Extremadura por la calidad de sus vinos de pitarra y nos llevara hasta Guadalupe por el antiguo camino que cruzaban los peregrinos o los Reyes Católicos cuando iban a descansar al Palacio de Mirabel.
Descendemos por una pista cementada hasta el Arroyo Barbellido cuyas aguas terminan en el Río Ruecas. Seguimos su cauce por el margen derecho hasta llegar a un doble puente que nos permite pasar al otro lado del Barbellido. Por la margen derecha y protegida frente a una eventual caída al río por una baranda de madera entre alisos y helechos llegamos hasta la piscina natural seguiremos de frente y la senda nos llevara a visitar la Cueva Chiquita, o de Álvarez, que por los dos nombres se la conoce. En ella se conserva un importante conjunto de pinturas rupestres a las que se accede por una plataforma para verlas más de cerca. Volvemos por el mismo camino hasta llegar de nuevo a la piscina natural que cruzaremos por su muro y ascenderemos por una senda señalizada que sigue la pedregosa ladera de la margen izquierda entre jaras y brezos, hasta llegar al muro del embalse del Cancho del Fresno. El sitio resulta sumamente atractivo y desde este punto podremos contemplar todo el pantano y al fondo la sierra con su emblemático Pico Villuercas.
Desde el muro de la presa caminaremos por la pista rodeada de pinos que sale a nuestra derecha y que va recorriendo la orilla de todo el embalse. A poco más de 3 Km. de la presa un panel junto a una fuente nos indica que debemos abandonar la pista que hemos traído para comenzar a ascender hacia la Sierra del Águila. A unos de 700 metros del punto en que nos apartamos de la pista se yergue coronando un cerro la Cruz de Andrada, recordatorio de unos hechos acontecidos en este lugar donde un vecino de la zona fue muerto a manos de unos asaltadores de caminos y fue su hijo quien levanto esta cruz en recuerdo de su padre. Desde este lugar podremos contemplar una amplia panorámica de la cabecera del Rio Ruecas. Continúa la senda hacia la Fuente de la Alevosilla y su charca vecina para comenzar el suave ascenso hacia la Sierra del Águila entre secas y pobres tierras formadas por lascas pizarrosas
A mitad de la subida de la Sierra del Águila cruzamos el conocido paraje cuarcitico del Melonar de los Frailes, lugar para tener cuidado por la cantidad de piedras sueltas. Dejando atrás el Melonar, pasamos por el Collado del Ventosillo, llevando a nuestra izquierda un arroyo entre una vegetación de madroños, torviscos, brezos, madreselva, etc. Pasadas Las Ventosillas salimos de la zona más espesa para entrar en una zona de pinares de repoblación. También cruzaremos algunas parcelas dedicadas al cultivo de la cereza y llegados a la cabecera del arroyo entramos en un claro y allí enfrente podremos encontrar el famoso Castaño El Abuelo. Se trata de un ejemplar de castaño impresionante que por su edad ya estaba en tiempos de los Reyes Católicos su tronco aunque está hueco sigue vivo, su belleza y grandiosidad bien merece la parada, para ello subiremos unos metros junto a la alambrada hasta un paso canadiense y volveremos hasta él.
Tras este descanso merecido buscaremos las señales que nos indican el camino hacia Guadalupe. Comenzaremos el descenso en medio de un bosque de robles melojos cuyas hojas alfombraban nuestro camino, que se hace cómodo y grato. Según vamos bajando el roble deja paso a los castaños y entre ellos se deja entrever, a nuestra izquierda, la Granja-Palacio de Mirabel. Tras una de las curvas del camino, en un momento en que dejan de haber árboles por el lado izquierdo, Guadalupe aparece a nuestros ojos. Junto a una pradera alcanzamos a ver la Ermita de Santa Catalina desde donde podemos contemplar unas magnificas vistas del Pico Villuercas y de la puebla de Guadalupe y su Real Monasterio.
Tenemos poco más de dos kilómetros por un camino cómodo y descendente que nos hace llegar al Río Guadalupejo, entre fresnos, alisos y chopos. Allí podremos refrescarnos en su fuente de aguas cristalinas. Cruzaremos el puente que da paso a la carretera que habremos de tomar a la derecha para, inmediatamente, tomar una calle ascendente que sale a la izquierda y que seguiremos recta para llegar hasta la fuente de los Tres Chorros, una de las mas importante de Guadalupe situada en la plazuela donde se ubica la “Puebla Baja” y ya solo nos queda tomar hacia la izquierda la calle que nos adentra en la plaza frente a la fachada de magnifico Real Monasterio de Guadalupe.

